jueves, 7 de marzo de 2019

Pedófilos usan apps de citas para relacionarse con madres solteras y acercarse a sus hijos: alerta policía


"Van por la fruta que cuelga… Van por las personas que les están dando toda la información que necesitan", declaró la experta en medios sociales, Tricia Munn.
“Van por las personas que les están dando toda la información que necesitan”, declaró la experta en medios sociales
“Van por las personas que les están dando toda la información que necesitan”, declaró la experta en medios sociales
Entre las recomendaciones hechas por la policía para evitar la vulnerabilidad de los niños están: eliminar de las aplicaciones de citas toda la información personal y las fotos de sus hijos.
Además de conocer muy bien a las personas con las que salen, antes de revelar detalles de su vida privada o personales relacionados con sus hijos, con lo que se impide que sean blanco de los depredadores sexuales.
El Centro de Investigación Pew indicó que las citas en línea se han colocado entre las preferencias de los usuarios, por lo que es el segundo método preferido para conocer a una nueva pareja.
El mismo organismo detalló que el 65% de sus usuarios son hombres; mientras que el 35% de sus integrantes son mujeres.
Explicó que los violadores, asaltantes y pedófilos usan estas apps para concretar una cita en línea con sus víctimas.
Hace unos días una investigación reveló que diversos grupos criminales encontraron en las aplicaciones de mensajería instantánea y Youtube un lugar seguro para vender drogas, objetos robados, datos personales de tarjetas de crédito y hasta pornografía infantil o abuso sexual.
Telegram o Discord adquirieron popularidad entre el crimen organizado porque las ocupan para comerciar productos ilícitos desde la red oscura, que es una parte de la web a la que se accede a través de servidores específicos.
En la investigación hecha por el programa de la BBC "File on 4", se detalló que los pedófilos difunden enlaces con contenido pornográfico y de abusos sexuales a través de Telegram y Discord.
Estos criminales también utilizan Youtube, donde publican entre los comentarios los links con el material, el cual es localizado por los compradores gracias a palabras clave indexadas por los motores de búsqueda.

lunes, 6 de agosto de 2018

#RompeSuAbuso, una app malagueña contra el abuso sexual a menores

La asociación Redime elabora un cuestionario para saber si se está produciendo alguna situación de este tipo y cómo actuar ante ella

01.08.2018 | 12:15
Imagen de la presentación.
Saber si un menor sufre algún tipo de abuso sexual o prevenirlo puede ser más fácil gracias a unos indicadores específicos que recoge una aplicación web española creada por la asociación Redime, con sede en Málaga, dedicada a dar apoyo y recuperación a víctimas de estos abusos.
Esta aplicación, denominada "#RompeSuAbuso", incluye un cuestionario adaptado por un equipo de psicólogos e investigadores en función de una serie de factores físicos, sociales y psicológicos, según ha informado este miércoles a Efe el secretario de la asociación, Eliseo Gutiérrez.
Presencia de lesiones, sangrados o enfermedades de transmisión sexual son factores importantes a tener en cuenta en los menores, junto con cambios de conducta, conocimiento precoz de la enfermedad, constantes pesadillas o sentimientos de tristeza y angustia profunda.
Gutiérrez ha señalado que, a pesar de que desde la asociación tratan con personas adultas que han sufrido en su infancia abusos sexuales, se han dado cuenta de que "hay que trabajar en la prevención, porque los niños son el futuro y tienen que ser protegidos de esta lacra social".
Junto con la prevención, la puesta en marcha de esta iniciativa pretende minimizar el impacto y las consecuencias cuando el abuso se produce, y también dotar a los adultos de las herramientas suficientes para evitar que este tipo de actuaciones se produzcan, ha añadido el secretario de Redime.
Por su parte, Adela García, psicóloga de la asociación, ha informado de que el proyecto también permite que las personas que utilicen la aplicación web puedan informarse adecuadamente y saber qué pasos deben dar y dónde solicitar ayuda en el caso de que se esté produciendo el abuso sexual.
El cuestionario de "#RompeSuAbuso" se ha creado con indicadores extraídos de estudios realizados por Unicef y Save the Children, así como de investigaciones y publicaciones realizadas por diversos organismos de España, aunque García subraya "la falta de recursos" para abordar este problema.
Esto se debe -según ha explicado- a que en España el tema del abuso sexual es "tabú" y que no hay una suficiente implicación para generar datos y estadísticas que permitan una fiabilidad al cien por cien de los resultados de la aplicación web, aunque espera "obtener más datos en un futuro".
Asimismo, la psicóloga de Redime pide una "mayor sensibilización" sobre los abusos sexuales en España y a nivel global, porque "uno de cada cinco niños sufre abuso sexual en la Unión Europea" y el 60 por ciento de los agresores suelen ser sus familiares.
La aplicación, que según sus promotores es la primera en castellano para prevenir abusos sexuales infantiles, puede ser visitada en http://rompesuabuso.com, y ha sido desarrollada durante un curso de Formación Profesional para el Empleo impartido en la Academia Integral de Málaga y ha contado con el apoyo de la Universidad malagueña.

viernes, 20 de julio de 2018

Así es la nueva guerra que los colombianos libran en las redes sociales





Las redes sociales ardieron en los últimos meses con motivo de la campaña legislativa y presidencial en Colombia. En esta nueva hoguera pública, no solo muchos políticos terminaron chamuscados, sino que sus adeptos sufrieron graves quemaduras mentales y emocionales, solo por expresar su favoritismo por tal o cual candidato.

La ex Miss Universo Paulina Vega y el caricaturista Matador, son ejemplos de como la picota pública en la que se convirtieron las tribunas de Facebook, Twitter y hasta Instagram, puede asfixiar a quien ose expresar su opinión por redes. Confesar su voto por el candidato Iván Duque, obligó a Paulina a cerrar su cuenta de Twitter ante la avalancha de críticas ofensivas.

Matador también tuvo que dejar de publicar sus caricaturas de humor político, por una amenaza de muerte ante su constante crítica a Iván Duque, que fue asociada por sus detractores como un favoritismo con el candidato Gustavo Petro.

Lo que a juicio de Víctor Solano, demuestra que las amenazas provienen de lado y lado, de los extremos políticos ideológicos, donde priman las arengas sin argumentación. “Entre el insulto y la amenaza, hay un camino corto”, sentencia el director en comunicación digital en Kreab Colombia.

Solano cree que los periodistas son de los personajes que más padecen el cibermatoneo. Cita por ejemplo, al caricaturista Vladdo, blanco de los adeptos del uribismo, y al columnista y ahora youtuber, Daniel Samper Ospina, atacado por su caricatura no gráfica, sino hablada o escrita, tanto por el uribismo como por la izquierda.

En esa contienda también reciben garrote virtual –dice Solano– el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa; los candidatos presidenciales Gustavo Petro e Iván Duque y el expresidente Álvaro Uribe. Ellos son víctimas de acoso por ciberusuarios, en todos los grados que van desde la burla, el meme, el insulto y hasta la amenaza de muerte.

“Lo más grave es la amenaza de muerte o si se llega a intimidar solo con mencionar los nombres de los hijos o de los familiares, eso da señales muy claras de intimidación que equivalen a ‘los estamos vigilando’, ‘sabemos quién es su familia’ y eso hace muchísimo daño”, comenta Víctor Solano.

El sociólogo Mauricio Guerrero Caicedo, profesor del programa de Sociología de la Universidad Icesi, define el matoneo digital propiamente dicho, cuando aparecen las cuadrillas de ‘trolls’ (ver definición en recuadro), pagos en muchas ocasiones, que entran a mover tendencias de reacciones y comentarios que buscan orientar la opinión pública y moverla a un campo ideológico particular. “Allí sí hay un ‘bullying’ bastante sofisticado que se da en el entorno digital”, opina.

Guerrero explica que, por ejemplo, un político puede tener contratados estrategas digitales que empiezan a trabajar en manadas de ‘trolls’ y redireccionan corrientes de pensamiento. 

Los ‘trollers’ se empezaron a configurar como comunidades digitales de ‘bullying’ muy famosas en México, por ejemplo, donde elegían un blanco de ataque y se iban en contra de una celebridad, muchas veces orientados solo por una simple práctica que se da en el mundo real y ahora pasa al entorno digital.

“Esas comunidades digitales o manadas de ‘trollers’ fueron identificadas por políticos y ahora son contratadas y pagadas para que muevan opinión pública o el espectro político hacia donde ellos quieren”, expone el sociólogo Guerrero Caicedo.

A su juicio, este fenómeno se viene observando desde la pasada campaña presidencial (2014), con la actuación de las comunidades de ‘trollers’ trabajando en campañas políticas. “Ahora, no todos son contratados, hay cuentas que manejan opinión pública haciendo ‘bullying’, simplemente son expresión de un usuario crítico”, sostiene.

Sin embargo, reconoce que los ciudadanos del común no conocen el accionar de las comunidades de ‘trollers’ pagadas al servicio de un político. “Ese es el problema que están asumiendo actores políticos, actores sociales y los medios: el público no sabe quiénes son los que están produciendo las matrices discursivas de opinión para orientar la masa”, analiza Guerrero Caicedo.

El precio que se paga a un estratega digital está entre las nuevas economías morales (se rigen por valores morales o normas culturales), dice Guerrero Caicedo. “El líder de una manada puede trabajarle a un político de manera gratuita, solo por acceder al poder; otros pueden cobrar tarifas que son muy variables, en un negocio que obedece a otros códigos: se paga por el número de veces compartido, viralizaciones o impresiones; por ejemplo, en twitter puede ser por un ‘trending topic’”, afirma. 

Para los especialistas consultados, el ranking de las ofensas lo lideran Facebook y Twitter, como los rings más apetecidos para las batallas virtuales de los colombianos. Twitter es la trinchera política y más usada por los adultos, mientras que los adolescentes se enfrentan más por Facebook. 

En Instagram no se presenta tanto el fenómeno. Tal vez el caso más mediático fue el de Daniela Ospina, entonces esposa del jugador James Rodríguez: si ella publicaba una foto rumbeando, entonces la galería salía a cuestionar su rol de madre y esposa.

Puerta abierta al debate
El sociólogo Mauricio Guerrero Caicedo admite que estamos ante la emergencia de una serie de conductas que se pueden clasificar como matoneo, de control social y demás, que antes se veían en el mundo real y que ya pasaron a un entorno digital, pero que se presentan más en entornos escolares, dado que los chicos tienen poco control de sus relaciones sociales y emociones.

Sin embargo, Guerrero Caicedo resalta que al tiempo estamos ante una situación interesante: las plataformas de social media o medios sociales han permitido el debate político con nuestro círculo cercano o no tan cercano.

“Sí hay situaciones que se pueden tipificar como matoneo, pero también se pueden dar diálogos muy interesantes porque estamos pudiendo confrontarnos. ¿Quién no se ha confrontado con un primo, con un familiar, con un amigo, en un debate crítico, abierto y democrático, por esta campaña política, algo que se había perdido?, pregunta el sociólogo Guerrero Caicedo.

Incluso, cuestiona que alguien publique un argumento tratando de persuadir a otro de por quién votar, y remate con un “no, no vengas a cambiarme mi voto”. O cuando un usuario comparte que votará en blanco y advierte: “por favor, no comentar aquí”. “Eso no está bien, porque si publico mi opinión, estoy abriendo la posibilidad de que otro venga y opine y eso no es matoneo”, sentencia. 

“Si como ciudadano digital expongo una tesis en mi estado de Facebook, en un ‘tweet’ o en un ‘post’ de Instagram, estoy produciendo un contenido que en términos de comunicaciones abiertas, estoy dispuesto a abrir. Pero parece que la gente no está acostumbrada o no quiere aceptar y por eso escriben ‘no venga a hacerme ‘bullying’ porque voto por (Duque) o por (Petro)’ y no es así”, argumenta Guerrero Caicedo.

“Si posteo algo, debo estar abierto a recibir comentarios. Pero tampoco podemos desbordar las emociones para señalar al otro. Estamos volviendo a hablar, a debatir. Ahora tenemos es que regular los términos y las prácticas de este debate para saberlo hacer, y bienvenidas todas esas formas, porque esas actitudes políticamente correctas, estaban era silenciándonos”, concluye.

¿Qué es un troll?
Troll es un término de la jerga de internet tomado de la mitología nórdica y folclore escandinavo, en los cuales es un ser sobrenatural y temible.

En el lenguaje digital aplica para designar a personas que provocan discusiones por la web.

Se ha trabajado muy fuerte desde el MinTIC y la Brigada Digital con la iniciativa #bajemosleeltono, para buscar que las personas usen las redes sociales con respeto, que entiendan que lo que se dicen en ellas puede tener implicaciones incluso penal, porque cada usuario se convierte en un medio de comunicación con una responsabilidad ante sus audiencias.

Cibermatoneo escolar ya es judicializado
El matoneo escolar tiene sus niveles de gravedad. Por ejemplo, en un salón de clase se creó un grupo de WhatsApp a través del cual se insultó a estudiantes de otro chat del mismo salón. 

Las directivas del colegio llamaron a la Policía de Infancia y Adolescencia, que hizo la intervención pedagógica, como corresponde a casos que se pueden resolver solo con el comité de convivencia del colegio, clasificados como tipo 1 y 2 según la Ley 1620 del Sistema de Convivencia Escolar. 

“Ahora se le presta mucha más atención al matoneo en los colegios y por eso hemos atendido casos con situaciones menores como este”, explica la mayor Sandra Marcela Narváez, de Policía de Infancia y Adolescencia de Cali. Y añade que los casos más frecuentes de ciberacoso o matoneo por redes sociales son los que se dan en el entorno escolar, tipo 1 y 2. 

Pero hay otros casos tipo 3, que son los que transgreden el ámbito del matoneo básico y pueden configurar un delito. Por ejemplo, grupos de Facebook que se dicen vulgaridades y groserías de todo calibre y de pronto aparece la amenaza de “te espero en tal parte” o “te voy a cortar el pelo” o “te voy a hacer tal cosa”. Allí ya se configura la amenaza y otras veces, la injuria y la calumnia, conductas tipificadas como delitos.

Otro caso de matoneo tipo tres es el de un colegio en el que estudiantes de una clase asistieron a una fiesta y hubo consumo de bebidas embriagantes. Entonces emborracharon a una de las niñas, le subieron el vestido y le tomaron fotos comprometedoras y las compartieron por el chat del grupo. Y claro, todos los compañeros de clase opinaban con burlas y comentarios ofensivos. Por esta situación también se instauró denuncia en la Fiscalía.

Situación similar se presentó con una pareja de adolescentes que tenía una relación y la chica le envió a su novio una foto con el torso desnudo. En una imprudencia de él, se la compartió a un amigo suyo, que no tuvo reparo en divulgarla y burlarse de ella. Se instauró una denuncia penal ante la Fiscalía por el delito de pornografía infantil, porque ella es menor de edad y le afectó muchísimo, al punto que pasó para tratamiento psicológico en el ICBF.

“Creo que antes estos hechos pasaban inadvertidos, pero este año recibo más seguido comunicaciones oficiales de los colegios reportando casos”, afirma la mayor Sandra Marcela Narváez. Entonces Policía de Infancia y Adolescencia hace una intervención indicando cuál es la ruta de atención y dictando charlas y talleres a los estudiantes, para sensibilizarlos sobre los riesgos de caer en la red del acoso y darles las pautas para no caer en ella. 

En lo que va corrido de 2018 se han atendido unos tres casos de acoso escolar por redes sociales, tipo 1 y 2, en colegios privados. “Se presentan más en estos colegios, quizás porque los chicos tienen más acceso a la tecnología; en cambio en los colegios públicos el acoso es en el escenario real, le dicen las cosas al otro directamente”, sostiene la uniformada. 

Sin embargo, ella considera que de pronto se presentan más casos en otros entornos fuera del escolar, pero la ciudadanía no los denuncia porque aún no los asocia con un delito. De allí que solo recuerda un caso que se presentó en un conjunto residencial, en el que un adolescente de 16 años se dedicó a acosar a una niña de 12 años, a través de una cuenta falsa de Instagram, que creó para tal fin.

El joven amenazaba a la niña enviándole mensajes de que ella era esto y lo otro y que se tenían que ir de la unidad residencial. Los padres de la pequeña se dieron cuenta e instauraron la denuncia ante la Fiscalía. La investigación arrojó que el joven tenía un problema mental porque venía de un entorno conflictivo de padres separados y él quería trasladar ese conflicto a su unidad, donde casi todos los niños estaban entre 10 y 13 años de edad, y él, como el mayor del grupo, buscaba imponer el terror en el conjunto. El proceso continúa abierto.

Cada colegio maneja las sanciones de acuerdo con su Manual de Convivencia, pero se busca que la pena privativa de la libertad sea la última instancia, por cuanto la Ley de Infancia y Adolescencia propende la no desescolarización del agresor menor de edad, y se opte por otro tipo de sanciones.

Por ejemplo, un joven que incurrió en matoneo tipo 3, justo cuando le faltaba un mes para graduarse. Las directivas del colegio determinaron que asistiera solo a presentar los exámenes finales, perdió el derecho de participar en la ceremonia de graduación y solo le permitieron recibir su diploma por ventanilla.

En otros casos, el colegio puede optar porque el alumno estudie por módulos en la biblioteca, sin ingresar al salón de clase.

MinTIC aconseja

Denunciar el perfil del acosador, si hay desnudos u otra violación de las reglas en redes sociales. Todas ofrecen canales de denuncia.

Configure un nivel alto de seguridad para sus contenidos o los que otros publican en sus redes. No permita que la información que circula le haga daño. Acepte solo comentarios que usted desea.

Si no está de acuerdo cuando lo etiquetan en una imagen o video, puede deshacer esa mención con un clic en la foto y eliminar etiqueta.

No es solo la cosa política la que enciende a los colombianos hasta llegar al apaleamiento virtual. Así como todos se convierten en analistas políticos en la campaña y fungen de técnicos de fútbol durante el Mundial, también muchos se sienten jueces ante cualquier hecho cotidiano compartido en el escenario de redes. Y ahí viene el linchamiento digital, muy similar al de la multitud que castiga sin misericordia al delincuente o violador sorprendido en flagrancia. 

Así le pasó a Óscar Fabián Barrada, un joven bugueño que hace unas semanas fue tildado de ladrón y muchos adjetivos delictivos más. El detonante fue que se viralizó un video de un atraco a una señora en el que el victimario huye en una moto, que alguna vez perteneció a Óscar y aún figuraba a su nombre, porque la vendió y no realizó el traspaso. La turba saltó a la red social para condenarlo, cuando ya no era ni el dueño del aparato ni mucho menos el delincuente.

Algo similar le sucedió a un padre de familia que se le ocurrió compartir en Facebook una foto despidiendo a su niña de un ‘piquito’ en la boca. El hombre fue acusado de pedófilo en la red, entre otros insultos impublicables y tuvo que acudir a los noticieros de televisión para aclarar la situación y tratar de resarcir su buen nombre.

Hace poco, la jauría no le perdonó a la presentadora, empresaria e influenciadora Marcela Reyes, Marcela_50 en Instagram, cuando compartió fotos del resultado luego de inyectarse biopolímeros en los glúteos.

Víctor Solano explica que la interpretación que pueden hacer unos del fuero privado de otros, no es tan fácil. Pero lo que angustia es cómo la gente reacciona, sin preguntar va atacando y haciendo un juicio a priori, cuando por ejemplo, muchos tenemos fotografías bañándonos con los hijos pequeños.

En concepto de Víctor Solano, esto deja doble aprendizaje: saber que nadie debe juzgar esos contenidos, y que estos pueden ser usados fuera de contexto y ya no nos exponemos solo al matoneo, sino a ser acusados de producir contenidos inapropiados o material de abuso sexual infantil, al ser utilizados por otros en esa industria.

El experto se refiere a que montajes en los que toman de Facebook la foto del niño o niña desnudo bañándose, por ejemplo, y cortan su silueta y la incorporan a otra imagen donde hay adultos, una práctica muy usada en la industria de la pornografía. “Eso es más grave y ya es un delito”, advierte. 

Otros son casos que parten de una mala práctica de uso de redes sociales, indica el sociólogo Mauricio Guerrero Caicedo. Por ejemplo, una pareja que está en una relación psicoafectiva y/o erótica, comienza a compartirse fotos. Uno de ellos decide mandarle una foto a otra persona como para decirle, ‘mirá con la chica que estoy’.

Esa acción comienza a generar consecuencias de ‘bullying’ ante una inesperada viralización de ese contenido, que es mucho más poderoso y dañino que el que se da en el entorno real, donde lo puede controlar un grupo de diez o quince personas, pero en el entorno digital se masifica y puede afectar mucho a los implicados, por la cantidad de interacciones que es proporcional al daño que está causando.

“Por eso hemos visto suicidios en preparatorias en EE. UU., por chicas que han tenido relaciones sexuales, se han dejado grabar por el novio y estos por una tontería han compartido y...”, dice Guerrero Caicedo.

Algunos casos parten de una simple rencilla o disputa de pareja, en el que uno de los dos divulga contenidos comprometedores del otro, pero no sabe medir los riesgos. “Sus efectos son devastadores a nivel mental, porque tu problema personal trasciende a cientos de miles de personas y queda tu intimidad expuesta, sin que lo puedas controlar”, señala Víctor Solano.

Otras situaciones personales también son excusa para el matoneo público, como si se tratara de un evento de interés común. Para Víctor Solano, son muy famosos los casos de jugadores de fútbol, como el de Michael Ortega, del Once Caldas, que por una imprudencia, su entonces esposa y su nueva novia, se cruzaron mensajes en un entorno digital y los usuarios propiciaron el matoneo contra él.

También trascendió el lío de los futbolistas Teófilo Gutiérrez y Juan Roberto Ovelar, ambos jugadores de Junior entonces, cuando se supo que el primero se involucró con la esposa del segundo, enviándole mensajes insinuantes por WhatsApp. La avalancha de insultos a ‘Teo’ no se hizo esperar y al otro también, porque generalmente salpica a todos, aunque toca más al supuesto infiel. La situación fue tan delicada que Ovelar decidió irse a jugar a Millonarios.

Pero la guerra de las barras bravas la trasladan a las redes sociales, hay una contienda súper hostil, sobre todo de las de los equipos grandes como América, Deportivo Cali, Nacional, Millonarios, Santa Fe, y no solo ellos, pasa con casi todos, que se lanzan y retribuyen ofensas y agresiones.

“Quizás la más fea es la que profieren los hinchas de los equipos bogotanos, que siempre reinciden en burlarse de las hinchadas de los otros equipos y las tratan de provincianos, campesinos, términos que no son insultos en sí mismos, pero sí el tono despectivo con que los 
profieren hace inferir que es para agredir”, dice Víctor Solano.

De acuerdo con la directora de Apropiación de MinTIC, Luisa Vélez, los menores de 18 años son la población más activa en el uso de las nuevas tecnologías en Colombia. Desde su puesta en marcha en 2012, Te Protejo (www.teprotejo.org) ha recibido 32.461 denuncias de contenidos inapropiados o ilegales en Internet, de las cuales el 60 % se refieren a casos de material de abuso sexual infantil (pornografía infantil).

De ahí que los códigos de comportamiento también están creando reglas o leyes para poder tipificar estas conductas que son delictivas, por sus efectos devastadores en la víctima.

Del matoneo al delito
La Directora de Apropiación de MinTIC, Luisa Vélez, señala las amenazas más latentes en redes: 

1. Sextorsión: es un tipo de chantaje en el cual se amenaza a la víctima con hacer públicas imágenes y videos en los que esta tiene actitudes eróticas, pornográficas o manteniendo relaciones sexuales. Estos pueden ser obtenidos hackeando dispositivos móviles o entregados por la víctima de forma voluntaria o a través de engaños.

2. Acceso abusivo a perfiles digitales: el agresor descubre y utiliza ilegalmente las contraseñas para acceder a las redes sociales o al correo electrónico de su víctima. Así, puede hacerse pasar por ella para robar su información personal o ganar la confianza de sus amigos y seguidores para realizar estafas o robos.

3. Suplantación de identidad digital: si alguien se hace pasar por otra persona o por una empresa mediante perfiles falsos en redes sociales o servicios de Internet. El delincuente busca crear un daño permanente en la imagen de su víctima, robar información personal de sus contactos o ganar la confianza de sus amigos o socios de negocios para realizar estafas y robos.

4. Ciberextorsión mediante secuestro de perfiles digitales: el delincuente descubre las contraseñas de acceso a redes sociales y servicios en Internet, para cambiarlas y exigir el pago de un rescate a sus víctimas potenciales, que puede ser dinero o favores -entre ellos sexuales- para restituir sus condiciones.

5. Ciberocupación indebida: una persona aprovecha el descuido de una organización o de una figura pública para adquirir un dominio web o presencia en redes sociales con su nombre exacto o muy similar, para exigirle dinero o favores .

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Violencia contra las mujeres: 5000 personas en los talleres

a Provincia destacó la participación en los distintos cursos del año para prevenir el acoso y los ataques por cuestiones de género.
Buenos tratos, prevención de embarazo adolescente e infecciones de transmisión sexual, noviazgos libres de violencia y abordaje de la violencia de género fueron algunos de los ejes de los talleres sobre violencia hacia la mujer de los que participaron más de cinco mil personas.
Las temáticas propuestas estuvieron orientadas a la prevención de embarazo adolescente, buenos tratos, violencia en el noviazgo, violencia escolar/bullying y la ley nacional de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales, introducción a la perspectiva de género, procedimiento para la denuncia, abordaje de la violencia de género, diversidad y género, prevención de abuso sexual infantil y violencia.
Estudiantes, agentes públicos de los ámbitos administrativos, educativos, de seguridad, instituciones intermedias y comunidad en general formaron parte de las numerosas jornadas de sensibilización y concientización a cargo de los equipos técnicos del Consejo Provincial de la Mujer y coordinados por las referentes territoriales de dicho organismo.
Entre sus objetivos, los distintos espacios de aprendizaje e intercambio se propusieron trabajar de manera articulada en políticas de género, a través de una tarea territorial, para acordar la pautas para desarrollar las actividades.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Un 20% de los menores han sufrido situaciones de abuso sexual

El Ayuntamiento de València, a través de la Concejalía de Igualdad y Políticas Inclusivas, ha organizado un espacio de debate público para hacer visible la realidad de los abusos sexuales contra mujeres y menores en el ámbito familiar y doméstico. Profesionales de los ámbitos educativo, psicológico, jurídico, forense, social, sanitario y de cuerpos de seguridad han debatido sobre las situaciones de abuso sexual que afectan a cerca de un 20 % de los menores. 250 personas han participado en esta iniciativa, donde han podido enriquecer el debate con sus reflexiones.
La concejala de Igualdad y Políticas Inclusivas, Isabel Lozano, ha destacado "la importancia de un debate público sobre una situación muy grave que todavía es tabú en nuestra sociedad y que afecta a muchos menores. De hecho, dos tercios de los menores que han sufrido en sus vidas situaciones de abuso sexual los han sufrido por parte de un miembro de su familia o de su entorno más próximo". Además, ha explicado que "los secretos, las lealtades familiares, los sentimientos de culpa y la vergüenza dificultan mucho la comunicación, con la consiguiente agravación para las víctimas de las consecuencias psicoemocionales".
En la iniciativa, llevada a cabo por el Ayuntamiento por primera vez, han participado, entre otras y otros profesionales, la abogada del servicio jurídico CAVAS, Beatriz de Mergerlina; la jurista de la Oficina de Víctimas del Delito, Pilar Gil; la psicóloga del Programa de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia de Género y sus hijos e hijas del Espacio Mujeres e Igualdad, Coto Talens; el coordinador de programas sede València de Save The Children, Rodrigo Hernández; la oficiala del Grupo GAMA de la Policía Local Mª Amparo Ciurana; la psicóloga forense Francisca Savall, los magistrados José Mª Gómez Villora y José Luis Mendoza, la profesora Rosa Sanchís, la fiscal Socorro Zaragoza y la docente y experta en coeducación y prevención de la violencia de género Charo Altable.
La concejala ha destacado la importancia de un debate como este para hacer visible un problema que solo acaba en sentencia condenatoria en uno de cada cinco casos denunciados. "Es fundamental aportar herramientas para su prevención, detección y atención a las víctimas y este debate nos ha marcado un camino claro en el que necesitamos coeducación afectivo-sexual desde infantil obligatoria, formación y recursos públicos especializados en los ámbitos educativo, sanitario, familiar, de la judicatura, etc., y hacer visible esta realidad desde cualquier espacio, poniendo el foco en los agresores", ha explicado.
Durante el vídeo-fórum se ha proyectado el documental DUMA, de la directora palestina Abeer Zeibak Haddad, basado en los abusos sexuales en el ámbito familiar y doméstico, con grandes semblanzas en la forma como mujeres y menores viven este problema tan grave. "Afortunadamente la respuesta ha sido excelente. Es evidente el interés suscitado y esto nos alienta para continuar el camino iniciado por el actual gobierno municipal para defender los derechos de todas las mujeres y los menores y sensibilizar a toda la ciudadanía", ha añadido para finalizar Lozano.

martes, 4 de julio de 2017

Mireya denunció abuso sexual infantil pero no la escucharon

http://www.cimacnoticias.com.mx/?q=noticia/mireya-denunci-abuso-sexual-infantil-pero-no-la-escucharon

Nadie atendió la denuncia de Mireya Agraz Cortés, ni los agentes de investigación de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México ni mucho menos las juezas del Tribunal Superior de Justicia capitalino y aunque por siete años confió en las autoridades, todos la ignoraron, nadie le creyó y quienes encontraron evidencia de su dicho prefirieron ocultarlo. 

Así una historia que comenzó con una denuncia por violación sexual infantil terminó cuando todas las instituciones encargadas de proteger a las víctimas se excusaron y decidieron hacer caso omiso, lo que al parecer llevó a Mireya a suicidarse junto a sus tres hijos, su madre y su padre antes de ver que su ex pareja siguiera abusando sexualmente de los tres menores de edad.
El 7 de junio pasado la policía encontró los cuerpos de seis personas –una aún con vida– en una casa ubicada en la colonia San Jerónimo Lídice de la delegación Magdalena Contreras de la capital del país. El primer diagnóstico fue muerte por envenenamiento pero lo que no termina de esclarecerse para la autoridad ni para la opinión pública es por qué la familia decidió quitarse la vida. 
Es por esta razón que un grupo de defensoras de Derechos Humanos de las Mujeres y de la infancia, que conocieron el caso desde hace cuatro años, expusieron este 4 de julio el recorrido que Mireya y sus hijos hicieron desde diciembre de 2010 antes de decidir que era mejor estar muertos que seguir enfrentando amenazas, abuso de poder y corrupción de quien L. Olvera, quien fuera padre y esposo.
LA DENUNCIA
En 2010 el niño E, de tres años de edad, dejó de controlar sus esfínteres, lloraba por cualquier cosa, tenía pesadillas y no quería alejarse de su madre.  Cuando Mireya notó los cambios en su comportamiento pensó que era un problema de salud y lo llevó al  proctólogo. El médico le dijo que se trataba de síntomas de una posible violación sexual.
Mireya, embarazada de unas gemelas, tenía que confirmar el diagnóstico así que llevó a su hijo con una psicóloga, quien, después de 10 sesiones de trabajado para el revisar el caso y escuchar el testimonio del niño, determinó que el menor de edad fue víctima de violencia sexual por parte de su padre.
Con las evidencias de su lado la madre quiso proteger a su hijo y el 16 de junio de 2011 denunció ante el Ministerio Público la violación sexual (Averiguación previa FDS-6/T2/5/6/11-06) pero lo que pareció el inició de una investigación para castigar al presunto culpable hizo que la familia se encontrara con un ineficiente sistema de Agencias en Delitos Sexuales que se supone deberían ser especializadas.
Ese mismo año (29 de junio de 2011) Mireya solicitó un peritaje al Hospital Psiquiátrico Infantil. Este fue el primer documento oficial que se presentó como prueba y donde se confirmó el diagnóstico de  abuso y violencia sexual pero, mientras continuaba la denuncia penal, en casa L. Olvera se defendió afirmando que era mentira y solicitando el divorcio y la patria potestad de su hijo.
En agosto de 2011 el esposo de Mireya solicitó el divorcio ante el Juzgado Décimo de lo Familiar del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, a cargo de la jueza Cristina Espinoza Rosello, quien como primera acción determinó un régimen de visitas y convivencia provisional entre el padre y las dos niñas que ya habían nacido.  
Con todo y que había una denuncia por abuso sexual infantil, en abril de 2012 L. Olvera pidió a la jueza que le autorizara las visitas con su hijo.   
Para junio de 2012, por orden de la jueza Espinoza Rosello, el DIF de la Ciudad de México hizo un segundo peritaje al niño y uno al padre. Las pruebas indicaron que el padre pudo ser víctima del mismo delito cuando era menor de edad y se detectó además que era probable responsable del abuso contra E; mientras que el niño relató cómo su padre usaba una máscara mientras lo violaba.
Cuando las pruebas apuntaban a la culpabilidad de L. Olvera, en octubre de 2012 él solicitó a la titular del Juzgado Décimo de lo Familiar que se realizaran pruebas periciales sobre Alienación Parental, figura que –a pesar de no ser reconocida por ninguna institución de salud ni psiquiátrica de prestigió– en 2014 fue incorporada a la legislación capitalina, en el Artículo 323 séptimus del Código Civil.
La jueza autorizó el peritaje sin importar que el 9 de junio de 2014 la Comisión de Derechos Humanos capitalina impugnó esta figura jurídica a través de una Acción de Inconstitucionalidad (19/2014) ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El argumento del organismo fue que se trataba de un término que califica a las niñas y niños como mentirosos y a las madres como manipuladoras. El caso aún está por resolverse.
Mientras la denuncia ante la Fiscalía de la Procuraduría capitalina, en ese entonces encabezada por Miguel Ángel Mancera, parecía no avanzar, en el Juzgado del Tribunal Superior de Justicia L. Olvera ganaba pruebas para que sus hijos se quedaran con él. Por ejemplo, la jueza autorizó que la institución encargada de hacer el estudio de Alienación Parental fuera el Instituto de Ciencias Forenses (Incifo) que depende del Tribunal.
MANIPULACIÓN
El Incifo realizó un peritaje a L. Olvera, a Mireya y otro más al niño. Según los resultados del tercer estudio que se hizo al menor de edad, no había evidencia de “victimización sexual”, entre otras cosas porque el niño usaba las mimas palabras que la madre para hacer referencia al presunto abuso. 
Los resultados de las valoraciones que hizo esta instancia del Tribunal sirvieron para que la jueza Espinoza Rosello ordenara una terapia entre el padre y el niño para “restablecer la relación paterno filial” y es que uno de los supuestos de la Alienación Parental es que este “síndrome” se “cura” haciendo que la presunta víctima y el victimario convivan.
En diciembre de 2012 la jueza pidió que el Incifo realizara estas terapias de acercamiento pero la institución informó que no hacía ese tipo de intervenciones por lo que ese pidió a la Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas (Adivac) atender el caso. Una vez que la organización recibió información y tomando en consideración el principio de “interés superior de la infancia”, en febrero de 2013 comenzó a realizar terapias con E para abordar el tema de violencia sexual.
Presionada por su ex pareja y la jueza, y viendo que la denuncia no llegaría a ningún lado, el 3 de noviembre del 2013 Mireya aceptó firmar un convenio de custodia compartida. Ya en febrero del siguiente año toda la familia, aunque todavía estaban separados los padres, viajaron a Disneylandia, pero pronto Mireya se dio cuenta del error cuando una de sus hijas gemelas le dice que padre abusó de ella.
Al enterarse, en febrero de 2014, la madre de inmediato presentó otra denuncia ante la Fiscalía Central de Delitos Sexuales (Averiguación Previa FDS/FDS/-6/T3/153/14-02) pero a la vez L. Olvera presenta un recursos ante el Juzgado Décimo para que se le otorgara la guarda y custodia.
De acuerdo con una entrevista que Mireya dio a un medio de comunicación televisado antes de quitarse la vida, los juzgados violentaron los derechos de sus hijos al obligarlos a convivir con su padre aun cuando ellos no querían y sin considerar que su ex pareja era acusado de violencia sexual. En esa misma entrevista la fiscal de Atención a Delitos Sexuales de la Procuraduría capitalina, Alicia Rosas Rubí, se excusó diciendo que “hasta cierto punto” era un tema en materia familiar.
Para evidenciar el acuerdo de custodia compartida, avalado por el Juzgado Décimo, Mireya pidió apoyó a Adivac para interponer una queja ante el Consejo de la Judicatura y al mismo tiempo interpuso una queja ante la Comisión de Derechos Humanos capitalina. Ninguna de las dos quejas tuvo resultados pero la jueza Espinoza Rosello se excusó de seguir conociendo el caso.
Para septiembre de 2014, el Juzgado Undécimo de lo Familiar, a cargo de la jueza Silvia Araceli García Lara, retoma el caso. Un mes después del cambio de Juzgado se citó una audiencia en el despacho de la jueza para que las niñas y los niños declararan lo sucedido.  
El niño contó todo el abuso sexual, no obstante la jueza García Lara solicitó a la secretaria que hiciera pasar al padre de las niñas y el niño, quien llegó con juguetes. Al verlo, el niño tiró los juguetes a la basura y dijo que no quería nada de él. La jueza intentó obligar a los menores de edad a convivir con su padre pero ante la negativa del abuelo materno, ordenó que llegue la policía. 
En 2015 Mireya continuaba con el proceso familiar para proteger a sus hijos pero era obligada por la jueza a llevarlos a un Centro de Convivencia del Tribunal y cada vez que no lo hacía era multada; incluso tenía una orden de arresto; por su parte L. Olvera  no depositaba la pensión. Fue en 2016 cuando una de las gemelas dijo que su padre la tocaba en el baño del Centro, donde no hay cámaras ni vigilancia.
Al conocer esto, en septiembre de 2016, Mireya interpuso la tercera denuncia ante la Procuraduría capitalina, quien abrió una carpeta de investigación (CI-FDS/FDS2/VIFDS/2/01/1263/092016) por abuso sexual del padre contra una de sus hijas en el Centro de Convivencia del Tribunal Superior; pero un mes después, a la niña se le hizo la prueba de Bosty (creada para explicar enfermedades y operaciones a niñas y niños), la cual resultó negativa.
AMENAZAS
El 24 de octubre de 2016 L. Olvera denunció a Mireya ante la Procuraduría por violencia familiar contra sus hijas e hijo y como consecuencia el ex esposo se presentó con agentes judiciales de la Fiscalía para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes para allanar la casa de Mireya y entrar a la casa de los abuelos maternos,  intimidando y amenazando a la familia para que entregarán a las niñas y al niño. No los entregaron.
Los testimonios recogidos por Adivac, cuando conoció el caso, indican que hubo amenazas e intimidación hacia Mireya y hacia sus padres, lo que podría estar relacionado con el suicidio del 7 de junio.
El presunto detonante, dicen las activistas, ocurrió en octubre del año pasado cuando la Jueza Undécima de lo familiar le informó a Mireya que perdió la guarda y custodia e impidió que los abuelos maternos se relacionaran con las gemelas. A pesare de todo la mujer seguía interponiendo recursos jurídicos para evitar que sus hijas e hijo se quedaran con su padre, quería que su caso llegara a la Suprema Corte en caso de ser necesario.
Casi siete años después de la primera denuncia Mireya, sus padres, y sus tres hijos optaron por quitarse la vida y hoy feministas, defensoras de los derechos de la infancia y activistas por los derechos de las mujeres exigen que se investigue el suicidio porque pudo ser provocado y además quieren que se evidencie que las instituciones fallaron y que detrás de la historia hay una serie de omisiones a indagar.
Agrupaciones como Adivac, Save the Children, el Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social y el Centro hermanas Mirabal de Derechos Humanos, entre otras más, alertan que hay más casos como el de Mireya y más mujeres, niñas y niños víctimas de una figura jurídica que criminaliza a las madres por lo que llaman a la Suprema Corte a resolver el recursos sobre Alienación Parental y derogar este concepto de la legislación capitalina.
17/AGM/